8 abril, 2026 / Perspectivas
De la merma al modelo de negocio regenerativo
Rediseñar el sistema de la piña en Costa Rica desde la circularidad. Costa Rica no solo produce piña. Produce liderazgo global. Con más de 50,000 hectáreas cultivadas, el país representa cerca del 47% del mercado mundial, generando aproximadamente 1 billón de USD anuales, con Estados Unidos y Europa como principales destinos.
La piña costarricense al igual que el banano, la yuca y el café, es símbolo de competitividad agroexportadora. Pero detrás de este éxito… hay una pregunta incómoda: ¿Qué pasa con todo lo que no vemos?
El costo invisible del liderazgo
Cuando analizamos el sistema productivo de la piña, encontramos tres niveles críticos que nos obligan a repensar el modelo.
1. Producción: eficiencia que degrada
El modelo actual ha priorizado la eficiencia productiva, pero a un costo elevado:
- Monocultivos extensivos – verdaderos “desiertos verdes”
- Degradación del suelo y pérdida de resiliencia
- Uso intensivo de agroquímicos
Costa Rica utiliza aproximadamente 18.2 kg de pesticidas por hectárea, muy por encima del promedio global (2.6 kg/ha) y radicalmente distante de los estándares orgánicos de la Unión Europea (0.3 kg/ha).
2. Impacto territorial: externalidades no contabilizadas
El sistema funciona… pero traslada sus costos al territorio.
- Contaminación de fuentes de agua
- Afectaciones directas a comunidades locales
- Pérdida acelerada de biodiversidad
3. Sistema alimentario: el desperdicio como norma
Aproximadamente el 50% de la piña se desperdicia, (cascará, corazón, corona y hojas):
- En campo: hojas, coronas, tallos y raíces
- Rechazo por estándares estéticos de exportación
- Desperdicio en mercados locales
- Baja valorización de subproductos
En otras palabras: producimos valor… pero también desperdiciamos potencial.
La piña no es solo una fruta
Es agua.
Es suelo.
Es tiempo.
Es biodiversidad.
Es decisión.
Y aquí está el punto clave:
El problema no es la piña.
El problema es cómo estamos diseñando el sistema.
De la merma al modelo: el rol del diseño circular
El diseño circular no busca “reducir el daño”. Busca rediseñar el sistema desde su origen. Esto implica transformar la lógica actual:
- De lineal a regenerativa
- De desperdicio a recurso
- De volumen a valor
¿Dónde está la oportunidad?
En convertir la merma en nuevas cadenas de valor:
- Ingredientes funcionales (polvos, extractos, fibras)
- Bioprocesamiento y fermentación para nuevos alimentos
- Bioinsumos agrícolas a partir de residuos
- Materiales y empaques circulares
- Valorización energética de biomasa
Lo que hoy se considera “pérdida”… es, en realidad, materia prima mal diseñada dentro del sistema.
El siguiente nivel: de líder en producción a líder en regeneración
Costa Rica ya es líder global en producción de piña. Ahora, el verdadero desafío y la mayor oportunidad es:
Convertirse en líder global en el rediseño regenerativo del sistema piña
Esto no es solo sostenibilidad. Es estrategia competitiva de nueva generación.
Una invitación para quienes diseñan el futuro.
Para inversionistas, empresas, instituciones y emprendedores del sistema agroalimentario:
El momento no es optimizar el modelo actual.
Es reimaginarlo completamente.
Porque los sistemas que sobrevivirán no serán los más productivos… sino los que sepan regenerar el valor que producen.
Desde nuestra visión en Singular Foods, el diseño circular no es una tendencia. Es una herramienta estratégica para:
- Activar nuevos modelos de negocio
- Reducir riesgos sistémicos
- Generar valor económico, ambiental y social
- Conectar territorio, industria e innovación
La pregunta ya no es:
¿Cómo producimos más piña?
La verdadera pregunta es:
¿Cómo diseñamos un sistema donde nada se pierda y todo regenere?
Si te interesa ser parte de este rediseño desde la inversión, la innovación o la co-creación, este es el momento.
Porque el futuro del sistema alimentario… se está diseñando hoy.
Te esperamos en Circular Design Network Costa Rica,
12, 13 y 14 de mayo de 2026 en Expo Alimentaria